El conflicto en el sector petrolero de Mendoza se profundiza. Más de 300 trabajadores han sido despedidos y al menos un centenar aún no recibió las indemnizaciones correspondientes, en medio de un proceso de abandono de áreas por parte de YPF y su transferencia a otras empresas sin asegurar la continuidad laboral.
En respuesta, el Sindicato del Petróleo y Gas Privado declaró un paro total de actividades, que afecta tanto a los yacimientos de la cuenca cuyana como a la refinería de YPF ubicada en Luján de Cuyo. La medida de fuerza cuenta con el apoyo del gremio de camioneros, que se sumó en solidaridad y paralizó la salida de camiones cargados de combustible desde la planta.
Durante la jornada, los trabajadores realizaron una asamblea en el ingreso a la refinería, donde los delegados sindicales denunciaron el vaciamiento de la actividad petrolera en la región y reclamaron la intervención urgente de los gobiernos nacional y provincial.

“El reclamo es claro: la restitución inmediata de los puestos de trabajo y el cumplimiento de los compromisos legales, especialmente en lo que refiere a las indemnizaciones pendientes para los trabajadores afectados”, expresaron voceros gremiales durante la concentración.
El origen del conflicto está en la decisión de YPF de retirarse de 14 áreas de producción en la provincia, lo que derivó en la desvinculación masiva de personal. La compañía transfirió esos activos a otras operadoras, sin garantizar que los nuevos empleadores absorban a los trabajadores ni que se cumpla el pago correspondiente por las cesantías.
Desde el gremio señalaron que continuarán con el bloqueo en la planta de Luján de Cuyo y el paro en toda la cuenca cuyana, mientras no se encuentren respuestas concretas por parte de las autoridades y las empresas involucradas.






