Claudio Vidal encabezó este miércoles en el Salón Blanco de Casa de Gobierno el acto de asunción de la doctora María Lorena Ross como nueva ministra de Salud y Ambiente de Santa Cruz. Con un discurso autocrítico y sin rodeos, el gobernador hizo un diagnóstico directo de la situación sanitaria y reclamó un compromiso colectivo para “cambiar la realidad entre todos”.

“La provincia se saca adelante con trabajo, esfuerzo, predisposición y con amor hacia nuestros vecinos y representados”, expresó Vidal al cerrar su alocución. Antes, había destacado la presencia de la senadora Natalia Gadano y funcionarios del Gabinete, y reconoció la labor de la saliente ministra Analía Costantini: “No busco responsabilizar a nadie y debo agradecer el trabajo que llevaron hasta el momento, la doctora Costantini con todo su equipo de trabajo, en un momento muy difícil”.
Sin embargo, el mandatario fue enfático al marcar la gravedad de la situación: “Soy de las personas que se hace cargo cuando comete errores o cuando no podemos resolver algo. En temas de salud estamos en falta y reconozco que hay mucho que mejorar”.
En ese contexto, apuntó al impacto del ajuste nacional: “La sociedad no puede desconocer la difícil situación que atraviesa nuestro país y nuestra provincia. Santa Cruz no es un hecho aislado. Nación dejó de enviar a las provincias distintos programas de salud. Esa ausencia la termina absorbiendo, de una forma u otra, el Estado Provincial”.
Vidal también relató su reciente encuentro con directores médicos de distintos puntos de la provincia: “La comunicación es clave, más que nada en este momento tan difícil. Hay una deuda pendiente con la sociedad. Por más que estemos en un momento difícil, somos nosotros los que nos tenemos que hacer cargo y dar esas respuestas”.
Y pidió explícitamente el compromiso de toda la dirigencia política: “Es importante que esté el compromiso de todos: intendentes, concejales, diputados provinciales y todos los funcionarios. En salud no tiene que haber banderas políticas”.
También criticó viejas prácticas dentro del sistema: “No puede ser que siga sucediendo lo mismo que hace muchos años. Para muchos, la salud fue un negocio y la habilitación de distintos kioscos. Históricamente fue así en esta provincia y las cosas tienen que cambiar para bien”.

Apuntó contra las falencias estructurales: “No puede ser que hasta el momento la provincia no cuente con un sistema de trazabilidad de medicamentos e insumos. Se compra mal, no hay estadísticas, ni proyección. No tenemos un departamento de recursos humanos”. Y fue tajante sobre el compromiso del personal: “Voy de frente y no tengo nada que ocultar. No puede ser que tengamos profesionales que vayan a marcar tarjeta con pantuflas y batas y después se vuelvan a sus casas. Eso no puede seguir pasando bajo ningún punto de vista”.
Sobre la gestión de los recursos, cuestionó las diferencias salariales dentro del sistema: “No puede ser que tengamos personal que gana dos o tres veces más que profesionales que trabajan en un hospital modular, en un centro de salud o en un CIC. Si pasan estas cosas es responsabilidad del Gobierno y nuestra en este momento”.
Finalmente, habló del difícil contexto político y económico: “Los gobernadores estamos mendigando recursos para poder funcionar” y criticó a gente que “con tal de no trabajar, toman decisiones que perjudican a todos. Y la justicia mira para el costado cuando lo único que se le solicita es investigar. Con seriedad y responsabilidad hay que sacar esto entre todos”.
Y cerró con una crítica al sector político que —según afirmó— hoy cuestiona su gestión: “Los que nos critican son los que generaron daño durante muchos años. Basta de hipocresía en Santa Cruz. Tenemos que seguir trabajando, escuchando a los vecinos y tratando de mejorar día a día”.






