El 22 de abril de 2021 se firmó algo trascendental para la ciudad de Río Gallegos. El acto oficial se realizó por Zoom y contó con la presencia del intendente Pablo Grasso, el ministro del Interior, “Wado” de Pedro, el ministro de Transporte, Mario Meoni, y la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner. Horas más tarde, así se comunicaba en las redes de la Municipalidad de la localidad.


Con ese acto, se anunciaba la construcción de una nueva terminal de ómnibus, ubicada en cercanías del Aeropuerto Piloto Civil Norberto Fernández. El anuncio se realizó en el marco de la emergencia sanitaria por el COVID-19 y bajo el programa del Gobierno Nacional “Infraestructura Nodal de Transporte Público de Pasajeros” (PIN), con el objetivo de crear “nodos de transporte”. Una ambiciosa propuesta que, días más tarde, pasó a estar bajo la dirección del ministro Alexis Guerrera, en reemplazo de Meoni, quien falleció en un incidente vial el viernes 23 de abril.
Para enero de 2022, el área de prensa del municipio comunicó el inicio de las primeras tareas en el terreno cercano al aeropuerto.
El anuncio de esta nueva terminal para la capital provincial representó un reconocimiento al crecimiento de la ciudad y vino acompañado de promesas para potenciar el turismo, el comercio local, mejorar la conectividad del transporte para los sectores minero y petrolero, entre otros beneficios.
El proyecto de obra

Según declaraciones del intendente Pablo Grasso a Canal 9 y en sus redes sociales, la terminal tendría el “doble del tamaño de la actual”. La obra contaba con una inversión de más de $305 millones de pesos, con aproximadamente 2.500 m² cubiertos y 1.200 metros de veredas.
El proyecto incluía 8 dársenas para el estacionamiento simultáneo de ómnibus, un amplio hall de espera, confitería, espacios para locales comerciales, un puesto de atención turística y sectores designados para remises y taxis.
Una obra que comenzó a generar gran expectativa, sobre todo en comparación con las condiciones y capacidad del edificio actual —inaugurado en 1990—, ya limitado para el transporte de pasajeros. Rápidamente se transformó en una inversión prometedora que, a simple vista, parecía marchar sobre ruedas.
Elecciones 2023
Con un plazo de ejecución estimado en 18 meses, el 2023 debía ser el año de inauguración de la nueva terminal. Coincidía, además, con un contexto particular para distintos aspirantes a cargos municipales y provinciales. Tal fue el caso del intendente Pablo Grasso, quien se postuló a gobernador en agosto y luego a intendente en octubre.
Las declaraciones sobre el tema se hicieron menos frecuentes, pero los avances en la obra continuaban, aunque a ritmo lento.
Durante su campaña, el 15 de septiembre, Grasso se mostró recorriendo la obra bajo el lema “Sigamos haciendo”. Mostrando el interior del edificio, mencionaba cómo en “poquito tiempo” todo eso iba a estar “ya ocupado”.
Sin embargo, con Alberto Fernández en la presidencia, comenzaron a circular comentarios sobre la falta de financiamiento para concluir la obra. A pesar de ello, desde el municipio se mostraban optimistas y aseguraban que podrían continuar con recursos propios y provinciales, con Alicia Kirchner aún al frente del Ejecutivo.
Así lo expresaba el 11 de octubre de 2023 el secretario de Obras Públicas, Horacio Capel, en diálogo con Canal 9:
“El edificio en sí puede estar terminado para la finalización de esta temporada, noviembre o diciembre”.
Estas declaraciones llegaron después de las elecciones a gobernador, y poco antes de elegir al nuevo intendente en octubre.
Luego, en diciembre, manifestaba lo siguiente al medio TiempoSur.

Nuevas promesas
En febrero de 2025, la concejal Sol Kamu y Moira Lanesan Sancho, secretaria de Comercio, Producción e Industria, fueron las encargadas de reanudar las promesas en torno a esta obra aún inconclusa.
En esa oportunidad, se mostraron en redes sociales recorriendo el predio, criticaron al gobierno nacional por haber “abandonado” el proyecto y señalaron que, por decisión política del intendente, serían los vecinos quienes “ayuden a decidir qué es lo que quieren que suceda en esta obra”.
Una propuesta controvertida, considerando que han transcurrido 43 meses desde que se iniciaron los primeros trabajos en el terreno. Desde entonces, no se han comunicado nuevos avances sobre esta gran promesa para Río Gallegos. Mientras tanto, a los vecinos solo les queda mirar el mismo render de cómo pudo haber sido la nueva Terminal de Ómnibus de Río Gallegos, o esperar una nueva campaña electoral, algo que parece ya estar en marcha.






