El crecimiento sostenido en el uso de bicicletas —tanto por motivos recreativos como por su accesibilidad—, junto con el aumento de su valor en el mercado, convirtieron al robo de estos vehículos en uno de los delitos más frecuentes en los últimos meses en Río Gallegos. Con solo revisar las publicaciones en redes sociales, pueden observarse decenas de denuncias sobre estos hechos. Ante esta situación, Infomedia24 dialogó con Hugo Antiñanco, dueño del local Ago Bikes. Desde su experiencia diaria en el rubro, brindó un análisis concreto sobre cómo se producen estos delitos, qué destinos suelen tener las bicicletas robadas y qué medidas pueden tomar los vecinos para prevenirlos.

“La mayoría te las roban para revenderlas. Las pintan, les pintan la llanta, el cuadro, y las transforman de una manera que no las podés reconocer”, explicó Antiñanco, quien atiende diariamente consultas de clientes afectados por este tipo de delitos. Además, subrayó que no solo se trata del robo de la bicicleta completa, sino también de partes específicas: “Por ahí te roban el asiento, una rueda o lo que sea fácil de sacar. Mientras no esté atada, te roban cualquier cosa”.
El comerciante también alertó sobre publicaciones de dudosa procedencia en redes sociales: “Cuando está publicada en Marketplace y ves el precio muy bajo, eso ya es señal de que algo raro tiene. Y la otra es cuando la pintan sobre la pintura original, ahí también te das cuenta de que es robada”.
Desde su local han desarrollado herramientas para evitar ser parte de la cadena de reventa ilegal. “Nosotros ahora implementamos una planilla donde todas las bicicletas que tenemos quedan agendadas. Una copia va para el cliente y otra queda para nosotros. En caso de que aparezca una bicicleta medio dudosa, la controlamos con la planilla. De esa forma evitamos que las bicicletas que comercializamos puedan ser revendidas o, si se roban, las pueda recuperar el cliente”, explicó.


Consultado por Infomedia24 sobre su perspectiva de la evolución del delito analizó que “aumentó bastante. Se nota en la calle y en los comentarios de los clientes. Es algo que preocupa”.
Finalmente, advirtió sobre la importancia de evitar compras de dudosa procedencia y ofreció una recomendación concreta para prevenir el robo cuando la bicicleta queda en la vía pública: “La mejor forma de atarla es agarrándola de la horquilla delantera y la rueda delantera. Así protegés casi toda la bicicleta. Y después, por ejemplo, para el asiento, siempre usar una llave Allen. Nunca dejarla con cierre rápido, porque eso se lo llevan fácil”.






