La incertidumbre generada en torno al futuro del Galpón del Borde Costero, en Río Gallegos, movilizó a la Asociación Aonikenk, que desde hace más de una década ocupa ese espacio. Frente a los rumores de un posible desalojo, el Gobierno provincial, a través del secretario de Estado de Economía Social, Alberto Parsons, aclaró los alcances del proyecto que busca reorganizar y mejorar el espacio.

En diálogo con Infomedia24, Parsons fue contundente: “La intención no es desplazar a nadie, sino sumar nuevos emprendedores y mejorar el lugar para todos”.
El funcionario explicó que desde hace más de dos meses se trabaja en una propuesta articulada con el Ministerio de Producción, cuyo objetivo es “democratizar el uso del galpón”, y que incluye reuniones con los integrantes de la Asociación Aonikenk y con artesanos que no pertenecen a esa organización.
“Hace dos meses ya venimos comunicándoles nuestra intención que es hacernos cargo de la administración del galpón para buscar una cierta democratización de ese espacio, que todos los artesanos de Gallegos puedan participar, que no se les cobre por el uso de las instalaciones”, detalló.
Parsons insistió en que los actuales feriantes continuarán en el lugar: “A través del acta que cada uno de los artesanos del galpón tiene en sus manos, quedó bien establecido que la decisión del gobierno no es echar a nadie, es más, nos comprometemos a que cada uno siga trabajando”.
Según detalló, actualmente los feriantes pagan alrededor de 3 mil pesos por stand cada fin de semana, una suma difícil de afrontar para muchos, sobre todo en jornadas donde no logran vender. “La idea es que dejen de pagar y que a través de la administración que haga el Estado puedan encontrar un lugar digno de trabajo”, remarcó.

El plan oficial incluye también una intervención edilicia urgente, ya que el galpón presenta múltiples deficiencias estructurales: “Tiene graves problemas edilicios, de goteras, de instalaciones eléctricas, iluminación, calefacción y sanitarios. Queremos comenzar lo antes posible con obras junto al IDUV y al Ministerio de la Producción”, sostuvo.
La semana pasada, personal técnico de esos organismos realizó un relevamiento para definir las prioridades de intervención. Según Parsons, una vez que finalice el traspaso formal del espacio a la órbita del Ministerio de Desarrollo Social, se iniciarán las tareas de mejora, procurando que el galpón continúe funcionando cada fin de semana.
Además, se avanzará en un programa de empadronamiento abierto y en capacitaciones para los trabajadores del sector. “Tenemos un empadronamiento vigente para todos aquellos que quieran sumarse. Atendemos hasta las 17 horas y nuestras puertas están abiertas para escuchar a cada artesano”, afirmó.
Finalmente, Parsons subrayó que el proyecto apunta a construir una economía social más inclusiva: “Queremos que ese lugar sea más amplio y que dé lugar a más artesanos que hoy por hoy no pueden ir a trabajar a una feria privada, porque eso demanda muchísimo dinero que no tienen y tampoco encuentran un lugar público donde puedan ir a trabajar”.
Así, el Gobierno busca llevar tranquilidad al colectivo de artesanos, promoviendo un modelo de desarrollo con más inclusión, diálogo y mejores condiciones para todos.






