El Aeropuerto Internacional “Piloto Civil Norberto Fernández” de Río Gallegos será sometido a una refacción integral de su pista principal, en una obra sin precedentes que comenzará el 1° de septiembre de 2025 y se extenderá por 113 días, con fecha de finalización estimada para el 23 de diciembre del mismo año. El proyecto contempla una inversión de 24 millones de dólares y responde a un informe técnico postergado durante años que alerta sobre el deterioro de la pista.
Así lo confirmó oficialmente el subsecretario de Transporte de Santa Cruz, José Maldonado, al canal estatal, tras recibir la nota formal de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) el lunes 26 de mayo. “A las 14 horas exactamente me llegó la nota de ANAC donde informaba oficialmente que se cerraba el aeropuerto el 1 de septiembre”, aseguró el funcionario, despejando dudas sobre la falta de información oficial que existía días atrás.
Una pista que ya no puede esperar
“La reparación se tiene que hacer. Es un reporte que ya lleva muchos años y es una pista bastante deteriorada que tenemos en este momento. Sería totalmente irresponsable que no le demos prioridad”, subrayó Maldonado.
Según explicó, ya está en marcha una mesa de trabajo interinstitucional que se reunirá por estas horas para diagramar la logística provincial durante el cierre del aeropuerto, con especial atención a los vuelos sanitarios, traslados urgentes y la llegada de medicamentos, entre otros aspectos.
Durante los trabajos, se intervendrán 2.750 metros de la pista 07-25, de un total actual de 3.550 metros, lo que implica una reducción operativa de 800 metros. Si bien esto podría generar inquietud, especialistas aseguran que no afectará la operatividad de los vuelos comerciales regulares, ya que el excedente de longitud tenía sentido décadas atrás, cuando Río Gallegos funcionaba como escala técnica del vuelo transpolar de Aerolíneas Argentinas, una función que hoy ya no cumple.
Las tareas incluirán demolición de losas, excavación, perfilado del terreno, colocación de nuevas bases, losas de hormigón de hasta 36 cm de espesor, y el uso de 38.000 toneladas de asfalto. Además, se instalará un nuevo sistema de detección de hielo, clave para operar con seguridad en condiciones climáticas adversas.
Un aeropuerto clave para la región
El Aeropuerto de Río Gallegos movilizó en 2024 a 177.000 pasajeros, un 23% menos que el año anterior, y recibe vuelos regulares a Aeroparque, Ezeiza, Ushuaia, El Calafate y también, de forma mensual, Islas Malvinas y Punta Arenas (Chile) a través de LATAM. La rehabilitación se enmarca dentro del plan de inversiones de Aeropuertos Argentina 2000, que ha destinado más de 1.000 millones de dólares en obras en los últimos cinco años, incluyendo próximas intervenciones en Río Cuarto, Resistencia, Santiago del Estero y Aeroparque.
¿Qué pasa con El Calafate?
Maldonado también fue consultado por los medios sobre la situación del aeropuerto de El Calafate, donde se trabaja en un nuevo convenio para su modernización. “Este aeropuerto ya tiene más de 25 años de vida útil y el balizamiento es totalmente obsoleto”, reconoció el subsecretario. Aunque aún no hay fechas concretas para el inicio de obras, afirmó que se avanza “a paso agigantado” en el convenio correspondiente.
En cuanto a la posible inoperatividad de El Calafate durante esos trabajos, aclaró: “Calculamos que no será necesario cerrar la pista para hacer un balizamiento nuevo. Y seguramente se hará después de diciembre, una vez finalizada la obra en Río Gallegos”.
Por ahora, no hay información oficial sobre cambios en los vuelos ni notificaciones a los pasajeros que hayan comprado pasajes para después del 1° de septiembre. Se espera que Aerolíneas Argentinas y las demás compañías aéreas informen en los próximos meses sobre posibles derivaciones o cambios operativos.






