En una jornada que calificó como “muy especial”, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, mantuvo un encuentro con integrantes de las familias Limonao y Limonau, representantes de pueblos originarios de la provincia. La actividad se desarrolló en el marco de un proyecto productivo que, según expresó, representa “una verdadera oportunidad para Santa Cruz”.

A través de sus redes sociales, Vidal compartió detalles del encuentro y subrayó el espíritu que lo caracterizó: “Fue un encuentro sincero, basado en el respeto, el diálogo y la escucha”. El mandatario provincial insistió en que el futuro de Santa Cruz debe construirse “entre todos, y especialmente con quienes habitan estas tierras desde siempre”.
Durante la reunión, se abordaron temas vinculados al desarrollo económico con inclusión social, la participación de las comunidades originarias en los procesos productivos, y el compromiso del Estado en garantizar un crecimiento con reglas claras, equidad territorial y respeto ambiental.
“Durante años se habló mucho, pero se hizo poco. Se conocía el potencial de Santa Cruz, pero se elegía mirar para otro lado. Eso cambió”, expresó Vidal, quien remarcó que su gestión busca dejar atrás viejas prácticas y construir una nueva etapa con “decisión política y un Estado presente”.
En ese sentido, sostuvo que el avance de proyectos productivos debe ir acompañado de un profundo respeto por el entorno y las culturas locales: “No vamos a repetir errores del pasado. Esta vez tiene que ser distinto, con respeto a la identidad de cada pueblo y siempre priorizando el bienestar de los santacruceños”.
El gobernador concluyó con una definición contundente: “No hay desarrollo real si no es con inclusión y participación social”.






