El malestar en el sector agropecuario patagónico crece tras la puesta en vigencia de la Resolución 460/2025 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), que modifica las condiciones de la histórica barrera sanitaria al permitir el ingreso de productos cárnicos con hueso plano y material genético a una región que, hasta ahora, era reconocida internacionalmente como “Libre de Aftosa sin Vacunación”.
El Bloque Rural Patagónico denunció que la medida fue tomada sin respaldo técnico ni consulta efectiva a los mercados compradores y exigió la inmediata derogación de la norma. A esta postura se sumó el reclamo de la Sociedad Rural de Río Gallegos (SRRG) y de entidades como la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), que alertaron sobre el impacto devastador en el mercado de faena kosher, uno de los segmentos premium más importantes de la región.
“Se va a caer el mercado con Israel si no se revierte esta situación”, advirtió Enrique Jamieson, presidente de FIAS en diálogo con La Nación quien detalló que en la última faena se exportaron 500 toneladas de carne kosher desde Río Gallegos.

Riesgo directo sobre Israel y Europa
Aunque el mercado israelí no está afectado directamente por la normativa, el esquema de faena kosher depende de la posibilidad de colocar los cuartos traseros —no aptos para consumo kosher— en el mercado europeo. “Sin Europa, tampoco hay negocio con Israel”, resumió Jamieson. Actualmente, los frigoríficos habilitados en Río Gallegos, Faimali y Montecarlo, faenan bajo normas religiosas supervisadas por rabinos enviados desde Israel, lo que implica un importante despliegue logístico y económico que ya está en riesgo.
“Estimábamos duplicar la faena kosher en la próxima temporada, pero sin respaldo sanitario, eso queda en la nada”, señaló el productor.
Desde el sector explicaron que la faena kosher solo aprovecha el 45% del animal —la parte delantera— mientras que el resto se exporta a la Unión Europea. El riesgo de perder el reconocimiento sanitario encarece la operación, achica los márgenes y pone en duda la viabilidad de sostener el esquema.
Una cadena de valor amenazada
La faena kosher es un eslabón estratégico para los productores de Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego, ya que involucra una cadena de valor integrada: desde la cría de corderos con estándares específicos, hasta la inversión en infraestructura frigorífica adaptada a normas internacionales. “Se cambiaron las modalidades de producción en función de este mercado, buscando animales más pesados, más aptos”, detalló Jamieson.
La Sociedad Rural de Río Gallegos también cuestionó duramente la resolución. Advirtió que la modificación del estatus sanitario “atenta contra más de 20 años de trabajo y posicionamiento internacional”, y denunció la falta de transparencia por parte de Nación, que aseguró contar con respuestas positivas de los países compradores, cuando en realidad Chile ya dejó de reconocer la Patagonia como libre de aftosa sin vacunación, y la Unión Europea anunció inspecciones y reevaluaciones.
Pedido urgente de marcha atrás
El conjunto de organizaciones rurales instó a los gobernadores de las provincias patagónicas a defender el estatus sanitario regional y exigieron al Gobierno Nacional la derogación inmediata de la Resolución 460/25.
“No puede ponerse en riesgo la salud animal, la producción, ni el ambiente por decisiones unilaterales y con argumentos falsos o motivos ocultos”, concluyó el Bloque Rural Patagónico.
Mientras tanto, la incertidumbre domina el ánimo de los productores, que ven cómo se desmoronan mercados clave y se erosionan décadas de trabajo articulado en materia sanitaria y comercial. (La Nación)






