En una entrevista exclusiva con Infomedia24, Sergio Luis Macagno —abogado y exdirector de Asuntos Jurídicos de Vialidad Provincial entre 2016 y 2019— analizó el fallo de la Corte Suprema que confirmó la condena a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad.
El profesional se refirió en primer término a la respuesta de la Corte Suprema en el día de ayer que dio por finalizado un extenso periodo de proceso que inició en el 2008 y sus sucesivas etapas. Puso en valor el rol de la Justicia y recordó que “quisieron hacerlo valer como una cosa juzgada a nivel provincial, cuando la doctora Fernández de Kirchner, aquí no tuvo ningún tipo de participación, sin poder ejercer ninguna de sus garantías constitucionales. Ahora, sí pudo hacerlo en el foro federal”, explicó.
Macagno hizo hincapié en la importancia institucional del fallo y en el largo camino recorrido por el expediente, que abarcó más de 15 años. No obstante, reconoció que el resultado final no dejó conforme a todos los sectores involucrados en la investigación que solicitaban una pena mayor debido a la gravedad de la causa: “Tanto los fiscales como el procurador habían pedido que se amplíe a 12 años, que se trate la figura de asociación ilícita”.
De este modo, aunque la condena queda firme y se sostiene el embargo por más de 84 mil millones de pesos, para algunos actores del sistema judicial el fallo podría haber ido más allá. La causa, que puso bajo la lupa el manejo de la obra pública en Santa Cruz durante los gobiernos kirchneristas, tiene así su capítulo judicial cerrado, pero deja abiertos debates políticos y sociales que seguirán vigentes.
“Era una rescisión con causa y con culpa”
Macagno, quien asumió en medio del colapso de la obra pública en Santa Cruz y fue protagonista directo de la rescisión de obras abandonadas por empresas de Lázaro Báez y testigo fundamental en esta mega causa de corrupción, recordó cómo se ejecutaron las medidas legales en aquel contexto y la trama institucional que lo rodeaba.
Su rol fue fundamental en el desenlace de la causa, cuando asumió como director de Asuntos Jurídicos de la Agencia General de Vialidad Provincial en medio del colapso de la obra pública en Santa Cruz. Austral Construcciones y el conglomerado empresarial de Lázaro Báez abandonaban los frentes de obra en toda la provincia, dejando a más de 3.000 trabajadores sin empleo y a decenas de rutas inconclusas.
En este contexto, Macagno contó su intervención directa en la paralización de 20 obras públicas ejecutadas por empresas de Báez. “Cuando, en su momento, el que fue presidente de Vialidad Provincial, el ingeniero Francisco Anglesio, me propone que trabaje con él a cargo de la parte legal, se produjo la cesantía masiva de casi 3.000 familias que trabajaban justamente en las diferentes empresas del señor Báez, entre ellas Austral Construcciones”, recordó Macagno.
El contexto fue crítico: “Todos vivimos que en enero y parte de febrero del 2016 estaban las rutas cortadas, gomas quemadas, y claramente trabajadores que habían quedado de un momento al otro en la calle”.
Según el exfuncionario, se le encomendó una tarea urgente: “Ahí se me dio la orden de que tome intervención sobre las 20 obras que en ese momento estaban activas. Dispuse que los inspectores vayan a los diferentes lugares, donde constataron los abandonos de los obradores y demás, y en cinco días hábiles finalmente dictaminé sobre la rescisión de esos trabajos”.
Aunque los abogados del empresario intentaron revertir la medida, Macagno fue contundente: “Más allá de los planteos que pudieron haber hecho, claramente era irreversible porque estaba a todas las luces que era una rescisión con causa y con culpa”.
“El proceso legal derivado de esa intervención formó parte del cúmulo de pruebas que más tarde serían consideradas por la Justicia federal en las causas por presunta corrupción en la obra pública en las diferentes empresas del señor Báez, entre ellas Austral Construcciones”, comenzó relatando Macagno, y recordó con contundencia el impacto social que tuvo esa crisis.
La decisión, según el exfuncionario, fue uno de los pasos iniciales en una cadena de investigaciones y actuaciones judiciales posteriores: “A partir de eso, bueno, ya en el 2017, el fiscal Policita empezó a requerir documentación”, señaló.
Macagno fue testigo fundamental en esta causa. Su declaración y el aporte de unas trescientas cajas azules con más de 1.500 kilos de documentación, que él mismo tuvo que llevar a Comodoro Py a pedido de los investigadores permitió el avance de la causa y pruebas indispensables para la sentencia.
En otro tramo de la entrevista, Macagno repasó los nombres más relevantes del expediente y sus responsabilidades. “Obviamente la mayor condena es a la que atribuyen como continuadora de lo que se había organizado, porque también la doctora Fernández de Kirchner hizo referencia que en realidad era un sistema armado por su esposo”, señaló Macagno. “Si bien ella no amplió, lo mencionó: que de alguna manera era el gabinete y todo el equipo que él en su momento había armado”, agregó. Según el letrado, ese esquema no sólo fue sostenido sino también continuado durante su presidencia.
Sobre el empresario beneficiado, Macagno apuntó que tiene que ver con “la amistad del accionista de las construcciones y de las otras que fueron asociadas, era la relación que Lázaro Báez tenía con Néstor Kirchner. Y esto es público y notorio y reconocido inclusive por ambos”.
En cuanto a los demás condenados, recordó que “también están los titulares de Vialidad Nacional, como Nelson Periotti, y algunos otros niveles de importancia en este sentido, algunos inspectores o titulares como el señor Mauricio Collareda, y algunos titulares de la administradora de Vialidad Provincial”.
Desde su perspectiva, lo más grave radica en que “las responsabilidades de los que tenían la máxima investidura del país estuvieron llevando adelante, más allá del buen gobierno y el cuidado de lo que son los bienes públicos y la confianza pública, se beneficiaron en lo personal y en provecho propio o de un grupo cercano”.
Justicia tardía, también es justicia
Para cerrar la entrevista, Infomedia24 le preguntó a Sergio Macagno si, luego de más de 14 años de proceso judicial, considera que una justicia tardía sigue siendo justicia. “Aunque cueste, y aunque haya sido un proceso larguísimo, con obstáculos, dilaciones, presiones y desgaste, lo importante es que finalmente hubo una sentencia firme. Y eso también es justicia. Quizás tardía, pero justicia al fin”.
El abogado recordó especialmente a quienes quedaron en el camino: “Muchos perdieron la fe, otros fallecieron esperando que esto avanzara. Pienso, por ejemplo, en el periodista Jorge Lanata, que trabajó muchísimo en investigar y visibilizar todo esto. Justamente el sábado fue el Día del Periodista”.
También reivindicó a figuras políticas y judiciales que, a su entender, fueron fundamentales: “No me quiero olvidar de la doctora Elisa Carrió”, dijo quien junto con su equipo se animó a denunciar en 2008, en un momento donde el poder del kirchnerismo era absoluto. “Fue un acto de enorme valentía institucional. Carrió puso el cuerpo. Y también lo hicieron muchos fiscales y jueces que trabajaron en esta causa”.
“Hay que reconocer el trabajo del fiscal Gerardo Policita, y de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, y de todos los equipos técnicos que acompañaron la investigación con seriedad. También a las personas anónimaEn una entrevista exclusiva con Infomedia24, Sergio Luis Macagno —abogado y exdirector de Asuntos Jurídicos de Vialidad Provincial entre 2016 y 2019— analizó el fallo de la Corte Suprema que confirmó la condena a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad.
El profesional se refirió en primer término a la respuesta de la Corte Suprema en el día de ayer que dio por finalizado un extenso periodo de proceso que inició en el 2008 y sus sucesivas etapas. Puso en valor el rol de la Justicia y recordó que “quisieron hacerlo valer como una cosa juzgada a nivel provincial, cuando la doctora Fernández de Kirchner, aquí no tuvo ningún tipo de participación, sin poder ejercer ninguna de sus garantías constitucionales. Ahora, sí pudo hacerlo en el foro federal”, explicó.
Macagno hizo hincapié en la importancia institucional del fallo y en el largo camino recorrido por el expediente, que abarcó más de 15 años. No obstante, reconoció que el resultado final no dejó conforme a todos los sectores involucrados en la investigación que solicitaban una pena mayor debido a la gravedad de la causa: “Tanto los fiscales como el procurador habían pedido que se amplíe a 12 años, que se trate la figura de asociación ilícita”.
De este modo, aunque la condena queda firme y se sostiene el embargo por más de 84 mil millones de pesos, para algunos actores del sistema judicial el fallo podría haber ido más allá. La causa, que puso bajo la lupa el manejo de la obra pública en Santa Cruz durante los gobiernos kirchneristas, tiene así su capítulo judicial cerrado, pero deja abiertos debates políticos y sociales que seguirán vigentes.
“Era una rescisión con causa y con culpa”
Macagno, quien asumió en medio del colapso de la obra pública en Santa Cruz y fue protagonista directo de la rescisión de obras abandonadas por empresas de Lázaro Báez y testigo fundamental en esta mega causa de corrupción, recordó cómo se ejecutaron las medidas legales en aquel contexto y la trama institucional que lo rodeaba.
Su rol fue fundamental en el desenlace de la causa, cuando asumió como director de Asuntos Jurídicos de la Agencia General de Vialidad Provincial en medio del colapso de la obra pública en Santa Cruz. Austral Construcciones y el conglomerado empresarial de Lázaro Báez abandonaban los frentes de obra en toda la provincia, dejando a más de 3.000 trabajadores sin empleo y a decenas de rutas inconclusas.
En este contexto, Macagno contó su intervención directa en la paralización de 20 obras públicas ejecutadas por empresas de Báez. “Cuando, en su momento, el que fue presidente de Vialidad Provincial, el ingeniero Francisco Anglesio, me propone que trabaje con él a cargo de la parte legal, se produjo la cesantía masiva de casi 3.000 familias que trabajaban justamente en las diferentes empresas del señor Báez, entre ellas Austral Construcciones”, recordó Macagno.
El contexto fue crítico: “Todos vivimos que en enero y parte de febrero del 2016 estaban las rutas cortadas, gomas quemadas, y claramente trabajadores que habían quedado de un momento al otro en la calle”.
Según el exfuncionario, se le encomendó una tarea urgente: “Ahí se me dio la orden de que tome intervención sobre las 20 obras que en ese momento estaban activas. Dispuse que los inspectores vayan a los diferentes lugares, donde constataron los abandonos de los obradores y demás, y en cinco días hábiles finalmente dictaminé sobre la rescisión de esos trabajos”.
Aunque los abogados del empresario intentaron revertir la medida, Macagno fue contundente: “Más allá de los planteos que pudieron haber hecho, claramente era irreversible porque estaba a todas las luces que era una rescisión con causa y con culpa”.
“El proceso legal derivado de esa intervención formó parte del cúmulo de pruebas que más tarde serían consideradas por la Justicia federal en las causas por presunta corrupción en la obra pública en las diferentes empresas del señor Báez, entre ellas Austral Construcciones”, comenzó relatando Macagno, y recordó con contundencia el impacto social que tuvo esa crisis.
La decisión, según el exfuncionario, fue uno de los pasos iniciales en una cadena de investigaciones y actuaciones judiciales posteriores: “A partir de eso, bueno, ya en el 2017, el fiscal Policita empezó a requerir documentación”, señaló.
Macagno fue testigo fundamental en esta causa. Su declaración y el aporte de unas trescientas cajas azules con más de 1.500 kilos de documentación, que él mismo tuvo que llevar a Comodoro Py a pedido de los investigadores permitió el avance de la causa y pruebas indispensables para la sentencia.
En otro tramo de la entrevista, Macagno repasó los nombres más relevantes del expediente y sus responsabilidades. “Obviamente la mayor condena es a la que atribuyen como continuadora de lo que se había organizado, porque también la doctora Fernández de Kirchner hizo referencia que en realidad era un sistema armado por su esposo”, señaló Macagno. “Si bien ella no amplió, lo mencionó: que de alguna manera era el gabinete y todo el equipo que él en su momento había armado”, agregó. Según el letrado, ese esquema no sólo fue sostenido sino también continuado durante su presidencia.
Sobre el empresario beneficiado, Macagno apuntó que tiene que ver con “la amistad del accionista de las construcciones y de las otras que fueron asociadas, era la relación que Lázaro Báez tenía con Néstor Kirchner. Y esto es público y notorio y reconocido inclusive por ambos”.
En cuanto a los demás condenados, recordó que “también están los titulares de Vialidad Nacional, como Nelson Periotti, y algunos otros niveles de importancia en este sentido, algunos inspectores o titulares como el señor Mauricio Collareda, y algunos titulares de la administradora de Vialidad Provincial”.
Desde su perspectiva, lo más grave radica en que “las responsabilidades de los que tenían la máxima investidura del país estuvieron llevando adelante, más allá del buen gobierno y el cuidado de lo que son los bienes públicos y la confianza pública, se beneficiaron en lo personal y en provecho propio o de un grupo cercano”.
Justicia tardía, también es justicia
Para cerrar la entrevista, Infomedia24 le preguntó a Sergio Macagno si, luego de más de 14 años de proceso judicial, considera que una justicia tardía sigue siendo justicia. “Aunque cueste, y aunque haya sido un proceso larguísimo, con obstáculos, dilaciones, presiones y desgaste, lo importante es que finalmente hubo una sentencia firme. Y eso también es justicia. Quizás tardía, pero justicia al fin”.
El abogado recordó especialmente a quienes quedaron en el camino: “Muchos perdieron la fe, otros fallecieron esperando que esto avanzara. Pienso, por ejemplo, en el periodista Jorge Lanata, que trabajó muchísimo en investigar y visibilizar todo esto. Justamente el sábado fue el Día del Periodista”.
También reivindicó a figuras políticas y judiciales que, a su entender, fueron fundamentales: “No me quiero olvidar de la doctora Elisa Carrió”, dijo quien junto con su equipo se animó a denunciar en 2008, en un momento donde el poder del kirchnerismo era absoluto. “Fue un acto de enorme valentía institucional. Carrió puso el cuerpo. Y también lo hicieron muchos fiscales y jueces que trabajaron en esta causa”.
“Hay que reconocer el trabajo del fiscal Gerardo Policita, y de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, y de todos los equipos técnicos que acompañaron la investigación con seriedad. También a las personas anónimas, a los trabajadores judiciales, y a muchos periodistas que, a pesar de las amenazas y de quedarse sin trabajo, siguieron adelante investigando. Algunos arriesgaron muchísimo. No es menor”, subrayó.
Pero Macagno también quiso poner el foco en otro grupo de víctimas silenciosas: “No nos olvidemos de los trabajadores de las empresas constructoras, que no eran responsables de lo que pasó y sin embargo lo pagaron muy caro. Perdieron sus empleos, sus ingresos, su estabilidad, y sus familias también lo sufrieron. Hubo un enorme daño social”.
Y concluyó con una reflexión más amplia: “Y por supuesto, también pienso en las poblaciones enteras que hoy siguen sin rutas, o con caminos en estado deplorable. Pienso en los que han tenido accidentes en rutas intransitables. Y en memoria de todos ellos —los periodistas, los fiscales, los trabajadores, los ciudadanos— creo que este fallo tiene una importancia histórica”.s, a los trabajadores judiciales, y a muchos periodistas que, a pesar de las amenazas y de quedarse sin trabajo, siguieron adelante investigando. Algunos arriesgaron muchísimo. No es menor”, subrayó.
Pero Macagno también quiso poner el foco en otro grupo de víctimas silenciosas: “No nos olvidemos de los trabajadores de las empresas constructoras, que no eran responsables de lo que pasó y sin embargo lo pagaron muy caro. Perdieron sus empleos, sus ingresos, su estabilidad, y sus familias también lo sufrieron. Hubo un enorme daño social”.
Y concluyó con una reflexión más amplia: “Y por supuesto, también pienso en las poblaciones enteras que hoy siguen sin rutas, o con caminos en estado deplorable. Pienso en los que han tenido accidentes en rutas intransitables. Y en memoria de todos ellos —los periodistas, los fiscales, los trabajadores, los ciudadanos— creo que este fallo tiene una importancia histórica”.






