El ministro de Gobierno, Nicolás Brizuela, cuestionó con dureza al Secretario General del SOEM de Río Gallegos, Pedro Mansilla, por los reclamos del sindicato sobre la Caja de Servicios Sociales, sin mencionar la deuda millonaria del Municipio con la obra social.
“Es llamativo que el sindicato municipal haga reclamos a la obra social y, al mismo tiempo, guarde silencio sobre el incumplimiento de su propio empleador. Esta omisión no es ingenua, es claramente una complicidad”, afirmó Brizuela.
El funcionario advirtió que la falta de aportes municipales “rompe el sistema solidario que sostiene la salud de los trabajadores” y pone en riesgo el sistema jubilatorio provincial. “Cada mes que el intendente no deposita lo que corresponde, la deuda crece y el daño al sistema es mayor. Es una bomba de tiempo que terminarán pagando todos los santacruceños”, recalcó.
“El SOEM no puede exigir mejoras en la obra social si el intendente que ellos respaldan es uno de los principales responsables de desfinanciarla. Reclamar por un lado y encubrir por el otro es hipocresía pura y más en épocas electorales”, concluyó.
Frente a estas declaraciones, Pedro Mansilla respondió señalando que el SOEM ha reclamado históricamente y de manera sistemática por la situación de la obra social: “Desde hace años nos reunimos con el Colegio Médico, con los interventores de la Caja y exigimos a todos los niveles del Estado que cumplan con sus obligaciones”.
Lo cierto es que el Municipio de Río Gallegos mantiene una histórica deuda millonaria con ambas cajas provinciales, lo que rompe con el sistema solidario de salud, ya que le descuenta la obra social a sus empleados, pero ese dinero no lo aporta a la CSS, lo que impide cubrir prestaciones de afiliados.
Se trata de un reclamo que el Gobierno provincial realiza desde el comienzo de la gestión y que no encuentra respuesta por parte del intendente, ni reclamo formal por parte del sindicato.






