La participación ciudadana es un pilar fundamental en la estrategia de conservación. Al involucrar a los actores locales, se busca asegurar que el plan sea integral, adaptado a las realidades de cada región y que cuente con el compromiso de quienes habitan y trabajan en las zonas boscosas. La primera instancia de este proceso sentó las bases para la colaboración, y ahora se profundiza en la recolección de aportes y sugerencias específicas.
El objetivo principal es fortalecer las medidas de prevención, detección temprana y respuesta ante posibles incendios forestales. Esto incluye desde la identificación de zonas de riesgo hasta la definición de protocolos de actuación y la promoción de prácticas sostenibles entre los habitantes rurales y las entidades pertinentes.
Las autoridades provinciales recalcan la importancia de la colaboración interinstitucional y la concientización pública para mitigar los riesgos asociados a los incendios forestales. La provincia, consciente de la fragilidad de sus ecosistemas, apuesta por un enfoque proactivo y colaborativo para salvaguardar su patrimonio natural.
Se invita a todos los interesados a formar parte activa de esta segunda instancia, contribuyendo con sus conocimientos y perspectivas para consolidar un plan robusto y efectivo. La protección de los bosques nativos de Santa Cruz es una responsabilidad compartida que requiere del compromiso de toda la sociedad.






