. La visita no solo sirvió para estrechar lazos, sino también para celebrar una noticia de gran impacto para la comunidad: la reciente entrega de un terreno para la construcción de una nueva sede.
El Grupo Renacer se ha consolidado como un pilar de apoyo emocional y logístico para quienes atraviesan la difícil lucha contra el cáncer en Piedra Buena. Sus voluntarios, movidos por la empatía y la solidaridad, ofrecen un espacio de contención invaluable, donde la esperanza y el acompañamiento son los principales pilares. La posibilidad de contar con un espacio propio y adecuado ha sido un anhelo de larga data para la organización, lo que les permitirá expandir sus servicios y mejorar la calidad de atención que brindan.
Durante el encuentro, las integrantes del grupo expresaron su más sincero agradecimiento al vicegobernador Fabián Leguizamón y a la intendenta de Piedra Buena, Analía Farías, por la gestión y entrega del terreno. Este trascendental apoyo institucional demuestra una clara visión de colaboración entre las esferas políticas y la sociedad civil, reconociendo el valor y la necesidad de fortalecer las redes de contención en materia de salud pública. La nueva sede representa un antes y un después para el Grupo Renacer, proyectando un futuro con mayores recursos y oportunidades para seguir ayudando.
Gisella Martínez, por su parte, destacó la incansable labor de los miembros de Grupo Renacer, a quienes calificó de «ejemplo de fortaleza y solidaridad». Subrayó la importancia de que la política esté cerca de las necesidades reales de la gente y se comprometa activamente con el bienestar de la comunidad. «Es fundamental apoyar a estas organizaciones que, con tanto esfuerzo y dedicación, transforman la vida de muchas personas. Este terreno es un reconocimiento merecido a su trabajo y un impulso para que puedan seguir creciendo», afirmó Martínez.
La construcción de la nueva sede no solo beneficiará directamente a los pacientes oncológicos y sus familias, sino que también fortalecerá el tejido social de Piedra Buena, consolidando un espacio de encuentro, apoyo y esperanza. Este logro es un testimonio del poder de la colaboración y el compromiso conjunto entre líderes políticos y la ciudadanía organizada, marcando un precedente positivo para futuras iniciativas en la región. La comunidad espera con expectativa la materialización de este proyecto que promete ser un faro de esperanza.






