Diana Huerga Cuervo ha sido electa como la primera presidenta del flamante Colegio Público de la Abogacía de Santa Cruz, un organismo cuya creación representa la materialización de un anhelo que se gestó y reclamó durante más de tres décadas por parte de los profesionales del derecho en la provincia.
Consolidación de un Reclamo Histórico
La conformación de este Colegio Público emerge como el resultado de una persistente lucha y un consenso amplio dentro del sector. Durante más de 30 años, la ausencia de una entidad colegiada representativa había sido un punto central de debate y demanda, buscando dotar a los abogados y abogadas de Santa Cruz de un marco institucional sólido para la defensa de sus derechos, la regulación de la profesión y el fomento de la ética y la capacitación constante. La creación de esta institución es, en sí misma, una victoria democrática y un paso fundamental para la organización profesional en la región.
La elección de Diana Huerga Cuervo, al frente de la Lista Compromiso, no solo es significativa por su rol pionero, sino también porque su victoria consolida el inicio de esta nueva etapa. La Lista Compromiso obtuvo la conducción de este organismo recién establecido, lo que le confiere la responsabilidad de sentar las bases de su funcionamiento y desarrollo.
Los Desafíos Iniciales y la Visión de Futuro
Tras su elección, la presidenta Huerga Cuervo ha delineado claramente el horizonte de trabajo que se avecina, anticipando un período de intensa labor. Sus prioridades giran en torno a la puesta en funcionamiento integral del Colegio. Esto incluye la crucial tarea de establecer y habilitar las distintas sedes que servirán como puntos de encuentro y operación para los colegiados, asegurando la infraestructura necesaria para un servicio eficiente y accesible en toda la provincia.
Paralelamente, se enfrentará el desafío de la elaboración y aprobación de la normativa interna. Este marco regulatorio será esencial para definir el estatuto del Colegio, sus reglamentos de funcionamiento, el código de ética profesional y los mecanismos de disciplina y colegiación. Finalmente, la gestión del financiamiento se erige como un pilar indispensable para la sostenibilidad y autonomía del Colegio, implicando la administración de los recursos para garantizar su operatividad y la ejecución de sus proyectos. Este conjunto de tareas subraya la complejidad y la magnitud del compromiso asumido por la nueva gestión, marcando el inicio de una era de institucionalización y fortalecimiento para la abogacía de Santa Cruz.






