En este contexto de profunda conmoción, la Mesa Feminista de Río Gallegos, un espacio de articulación y lucha clave en la Patagonia, ha emitido un contundente comunicado repudiando los crímenes y convocando a la acción.
El femicidio múltiple, que cobró la vida de estas tres mujeres, no es un hecho aislado. Se inscribe en un patrón alarmante de violencia de género que azota a nuestro país, donde cada 35 horas una mujer es víctima de femicidio. La Mesa Feminista no solo lamenta y repudia estos actos aberrantes, sino que eleva su voz para señalar una problemática estructural: la complicidad estatal. Esta denuncia apunta a la falta de políticas públicas efectivas, la ineficiencia en la aplicación de las leyes existentes, la ausencia de presupuestos adecuados para la prevención y asistencia a las víctimas, y la persistente impunidad que a menudo rodea estos crímenes.
Un Grito de Justicia que Cruza el País
Desde la capital santacruceña, la Mesa Feminista ha llamado a la comunidad a movilizarse este viernes. La convocatoria busca no solo honrar la memoria de Morena, Brenda y Lara, sino también presionar a las autoridades para que se tomen medidas urgentes y concretas. La movilización es un acto de memoria, pero también de resistencia y exigencia. Es un «¡Ni Una Menos!» que se renueva y se fortalece ante cada nuevo golpe que sufre la sociedad por la violencia machista.
El comunicado enfatiza la necesidad de un Estado presente que garantice la seguridad y la vida de las mujeres y disidencias. Se exige una investigación exhaustiva y transparente que esclarezca los hechos de Florencio Varela y que los responsables sean llevados ante la justicia. Pero más allá del caso particular, la movilización busca visibilizar la urgencia de transformar un sistema que, a menudo, deja desprotegidas a las víctimas y perpetúa ciclos de violencia.
La Lucha por un Futuro Sin Violencia
La acción de la Mesa Feminista de Río Gallegos es un reflejo del activismo incesante de miles de organizaciones y colectivas a lo largo y ancho de Argentina. Estas movilizaciones son fundamentales para mantener viva la demanda de justicia, para concientizar a la sociedad y para empujar los cambios legislativos y culturales necesarios. El llamado a marchar es un recordatorio de que la lucha contra la violencia de género es una responsabilidad colectiva que requiere el compromiso de todos y todas.
En este contexto de dolor y resistencia, la sociedad argentina se enfrenta una vez más al espejo de su propia realidad. El triple femicidio de Florencio Varela es una herida abierta que exige respuestas contundentes y acciones inmediatas. La movilización de este viernes en Río Gallegos será un eco de esa exigencia, un clamor por un futuro donde ninguna mujer tenga que temer por su vida y donde la complicidad estatal sea reemplazada por el compromiso real con la protección y la justicia.






