Sin embargo, la respuesta no se hizo esperar, y provino de una de las voces más influyentes y críticas del panorama nacional: la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Con su característico estilo incisivo, Kirchner destrozó el mensaje presidencial, poniendo en tela de juicio no solo la veracidad de la afirmación, sino también las bases económicas y sociales del plan libertario.
La «Herencia» de una Frase y las Sombras del Pasado
Una de las críticas más punzantes de Cristina Kirchner se centró en la frase «lo peor ya pasó», que Milei utilizó para infundir optimismo en la ciudadanía. La exmandataria no dudó en señalar la similitud con discursos de gestiones anteriores, específicamente la de Mauricio Macri, insinuando una preocupante repetición de esquemas y promesas. «Ay Milei… ¿en serio que lo peor ya pasó? Daaale!», fue la frase que resonó, cargada de sarcasmo y una advertencia implícita sobre los peligros de una retórica ya escuchada.
Para Kirchner, la reiteración de esta idea no es una casualidad, sino un síntoma de una política económica que, lejos de innovar, parece reciclar viejas recetas que, según su visión, llevaron al país a crisis recurrentes. La comparación directa con Macri busca deslegitimar el discurso de cambio radical de Milei, presentándolo como una continuación de políticas que la exmandataria considera perjudiciales para las mayorías.
Caputo, la Deuda y el Fantasma del Endeudamiento
Otro de los ejes centrales de la embestida kirchnerista fue la figura de Luis Caputo, actual Ministro de Economía y una pieza clave en la gestión de Milei. Cristina Kirchner lo acusó directamente de ser el artífice de un nuevo ciclo de endeudamiento, rememorando su rol en el gobierno de Macri y la abultada deuda contraída con organismos internacionales. La expresidenta alertó sobre el riesgo de un nuevo espiral de dependencia financiera, que recaería, una vez más, sobre los hombros del pueblo argentino. «Endeudarse con Caputo» se convirtió en un epíteto que encapsula la desconfianza hacia la política económica actual, vista como una amenaza a la soberanía y la estabilidad futura.
La «Motosierra» que Afecta al Pueblo
Finalmente, la crítica más contundente se dirigió a la emblemática «motosierra» de Milei. Si bien el presidente la ha presentado como una herramienta para recortar el gasto de la «casta», Kirchner la redefinió como un instrumento que impacta directamente en el bienestar de la población. La expresidenta denunció que los ajustes no están afectando a los sectores privilegiados, sino a los trabajadores, jubilados y los más vulnerables, a través de recortes en servicios esenciales, programas sociales y subsidios. Este giro en la interpretación de la «motosierra» busca movilizar a la opinión pública, resaltando las consecuencias sociales de las medidas implementadas por el gobierno libertario.
En definitiva, la intervención de Cristina Kirchner tras la cadena nacional de Milei no fue un mero comentario, sino una declaración de principios y una advertencia sobre el rumbo que, a su juicio, está tomando el país. Su discurso marca un hito en la tensa relación entre el oficialismo y la oposición, prefigurando un escenario de confrontación política y una batalla por el relato sobre la situación económica y social de Argentina.






