En respuesta a una serie de publicaciones periodísticas que vinculan al arquitecto Claudio Ángel Kirchner con maniobras de corrupción vinculadas al empresario detenido Lázaro Báez, el exministro de Salud y Ambiente de Santa Cruz, Ariel Varela, emitió un comunicado en el que desmiente categóricamente las acusaciones y aclara el rol técnico que el funcionario cumple dentro del ministerio.
“Quiero dejar bien en claro la situación del arquitecto Claudio Kirchner. Durante mi gestión al frente del Ministerio de Salud y Ambiente, tomé la decisión de designarlo como responsable técnico de la Dirección Provincial de Infraestructura Sanitaria”, afirmó Varela.
El exfuncionario señaló que Kirchner ya venía trabajando desde la gestión anterior y que su labor está limitada a relevamientos y asesoramientos sobre obras en hospitales, siempre a pedido del Ministerio o de las direcciones de los centros de salud. “Es un profesional que realiza tareas exclusivamente técnicas”, subrayó.
Varela también aclaró que el Ministerio de Salud no licita obras, una competencia que corresponde a otros organismos. “Desde nuestra área solo se eleva la información técnica necesaria para que los entes competentes avancen con los procesos administrativos y contractuales”, indicó.
En referencia a los señalamientos difundidos en distintos medios, Varela fue contundente: “No existe ninguna denuncia ni causa judicial contra Claudio Kirchner”. El único dato expuesto, sostuvo, es la revelación de que alquila una propiedad de la familia Báez mediante inmobiliaria y contrato, algo que calificó como “absolutamente legal” y que “no tiene relación alguna con su función ni con el Estado”.
Finalmente, Varela respaldó al funcionario: “Sigo convencido de que Claudio cumple con responsabilidad y conocimiento su rol, y sostenerlo en el cargo fue y es una decisión del Ministerio de Salud, no una definición política del Gobernador ni de ningún espacio partidario”.
Y concluyó: “Lamento profundamente el uso político de sectores opositores que se basan en informaciones parciales para ensuciar a personas. Es una práctica cada vez más naturalizada y que lamentablemente obliga muchas veces a tener que salir a aclarar”.






