Durante una rueda de prensa ofrecida antes del acto oficial de la empresa estatal Santa Cruz Puede S.A.U., Vidal fue consultado por el conflicto con el gremio docente. “En los próximos días voy a hacer un análisis muy profundo de lo que viene sucediendo en los últimos años con ADOSAC”, anticipó el mandatario.
El gobernador aseguró que su administración priorizó la mejora salarial desde el primer día de gestión. “Este gobierno no se quedó con un salario como hicieron otros gobiernos. Todo lo contrario, discutimos paritarias e incluso en el primer año superamos ampliamente la inflación anual”, explicó.
Vidal remarcó que en 2024 también se han aplicado mecanismos de actualización salarial. “Superamos la inflación, firmamos cláusulas gatillo, hacemos todo lo que podemos con los escasos recursos que hay”, señaló, y agregó: “Ojalá pudiéramos trabajar para otorgar mejores salarios, pero es un momento muy difícil para el país y también para la provincia. Asumimos en una provincia endeudada”, afirmó.
El mandatario insistió en que la totalidad de los recursos disponibles se destinan al pago de sueldos. “Esta provincia tiene más de 47.000 trabajadores estatales activos y más de 22.000 pasivos. La realidad es que no hay más plata de la que hay. Lo que llega se destina plenamente a salarios, más lo que se distribuye a los Municipios”, explicó.
Consultado por la cantidad de medidas de fuerza impulsadas por el gremio docente, Vidal distinguió entre distintos sectores del magisterio: “Hay docentes con vocación de servicio que realmente quieren trabajar y se preocupan por llevar adelante las escuelas públicas”, afirmó. Sin embargo, apuntó también contra sectores del gremio: “Hay otras facciones que hacen política, y los que hacen política están perjudicando a nuestros hijos”.
El gobernador también abordó el estado de la infraestructura educativa y responsabilizó a gestiones anteriores. “Hemos comprado cientos de calderas, las estamos instalando. Hemos refaccionado circuitos eléctricos, de agua, de gas. No alcanza, ¿saben por qué? Porque durante muchos años la educación pública no fue agenda de los gobiernos anteriores”, sostuvo.
En un tono crítico, Vidal afirmó que “durante muchos años las calderas que compraba el gobierno terminaban en la casa o los quinchos de los distintos funcionarios”. Y concluyó: “Eso es una realidad y nadie lo desconoce. Algunos sufren de pérdida de memoria, pero refrescar y decir las cosas como son tiene mucho sentido”.






