Con temperaturas extremas que vienen registrándose en Río Gallegos y sus alrededores, los espejos de agua como la Laguna Ortiz lucen completamente congelados. Esta imagen, aunque visualmente atractiva, encierra un peligro latente: el riesgo de que el hielo ceda bajo el peso de una persona, provocando accidentes que pueden ser graves.
Los vecinos manifiestan su preocupación en redes sociales donde se observa personas, incluso menores, caminando e incluso tomándose fotos sobre el hielo de una de las lagunas más importantes de la ciudad.
Desde el Municipio se habían emitido días atrás algunas recomendaciones para evitar este tipo de prácticas, pero lo cierto es que no hubo presencia de agentes preventores ni medidas claras en el lugar. La falta de recorridas preventivas facilitó que muchas personas ignoraran el riesgo y se aventuraran sobre la superficie congelada.
“Caminar sobre un espejo de agua congelado es un acto de extrema imprudencia. El espesor del hielo puede variar por sectores y no hay forma de saber con certeza si soportará el peso de una persona”, alertó un especialista consultado por este medio.
Los vecinos del barrio, por su parte, cuestionaron la inacción del Municipio: “No puede ser que no haya ningún tipo de control. Esto se repite todos los inviernos y no se toman medidas concretas” señaló un residente del barrio aledaño.






