Esto sucede luego de que la Convención partidaria decidiera por mayoría formar parte del frente electoral con el espacio que lidera el gobernador de la provincia, Claudio Vidal en las próximas elecciones legislativas. De esta manera, el sector de Leo Roquel, Daniela D´Amico y Roxana Reyes, entre otros, pretende frenar la afiliación y con ello su avance dentro del partido.

Este jueves el Comité Río Gallegos de la UCR, presidido por Marcelo Saá, convocó un plenario para abordar un único tema: la solicitud de afiliación “del ciudadano Fabián Oscar Leguizamón”, según expresa la convocatoria. De esta manera, pretenden frenar su avance dentro del radicalismo. Después de haber perdido la convención partidaria en San Julián, el sector que responde a Daniela D’Amico intenta desconocer su militancia, enfrentándose al Gobierno Provincial, mientras guarda silencio ante la falta de transparencia de la gestión municipal y acompaña en las políticas del intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, sin miramientos.
La jugada, que a todas luces tiene una intencionalidad política, llega justo después de que Leguizamón se impusiera con contundencia en la última convención radical celebrada en San Julián, donde el sector que lo acompaña, “Radicales Por Santa Cruz”, se quedó con los votos decisivos para definir su integración como partido al Frente “Por Santa Cruz” para las próximas elecciones legislativas.
“No lo quieren reconocer porque les ganó la pulseada”, señalan desde el entorno del vicegobernador. Y no es para menos: su sector demostró tener músculo político dentro del radicalismo, algo que incomoda a quienes, como D’Amico, mantienen un llamativo silencio frente al oficialismo municipal que encabeza Pablo Grasso.
La concejal, que se muestra cercana al intendente de la capital, sin objeciones visibles, hoy está ocupada en poner freno a un afiliado con respaldo popular y territorial que por señalar la falta de transparencia en la gestión local.
La maniobra es clara. Al no poder discutir su liderazgo partidario ni cuestionar el apoyo que recibió Leguizamón en la convención, intentan ahora discutir su pertenencia partidaria. Una estrategia que, de concretarse, dejaría expuesta una conducción más interesada en el control de la estructura que en abrir el partido a una renovación y a quienes representan a sectores amplios de la sociedad santacruceña.







