El interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), Pablo Gordillo Arriagada, expuso públicamente una situación preocupante: en los últimos meses, el yacimiento fue víctima de al menos cinco o seis robos, cometidos siempre por la misma persona. Lo alarmante, según remarcó, es que la persona está “plenamente identificada” pero “la justicia no actúa”.
La declaración fue realizada en una entrevista en medios de la Cuenca, donde también se abordaron otros aspectos críticos del funcionamiento de la empresa.
“Se cometieron robos en YCRT, la persona está identificada pero la justicia no actúa”, enfatizó Gordillo, quien también alertó que algunos trabajadores que se animaron a denunciar recibieron amenazas. “La empresa no cuenta con fondos para contratar seguridad privada, lo que deja aún más expuesto al personal y al patrimonio”, señaló.
En paralelo, detalló que el proceso de transformación de YCRT en sociedad anónima continúa en marcha, tal como lo establece el decreto 115/2024. Ya se cumplieron etapas clave como el inventario, el balance y la definición de la estructura organizativa. Sin embargo, advirtió que aún queda pendiente uno de los puntos más delicados: el nuevo convenio colectivo de trabajo.
“Ese acuerdo está en discusión. Todavía no hubo convocatoria a los sindicatos y el proceso sigue abierto”, explicó. En este contexto, aclaró que la intervención “sólo actúa como nexo informativo, sin injerencia en la negociación”.
Respecto al funcionamiento cotidiano del yacimiento, sostuvo que las operaciones se mantienen activas: “La producción y venta de carbón continúa, tanto para calefacción como para nuevos contratos, incluso con Río Negro. También estamos negociando con un grupo empresarial para reactivar la usina”, adelantó.
Otra situación crítica que afrontó la empresa fue un reciente ataque informático. “Estamos reforzando la seguridad digital, renovando antivirus y formateando equipos. Los pagos están garantizados”, aseguró.
En relación al movimiento sísmico que afectó a la Cuenca Carbonífera, Gordillo confirmó que hubo una evacuación preventiva y admitió que el protocolo de seguridad debe ser optimizado. “No hubo heridos, pero el sistema de respuesta debe mejorar. Estamos trabajando con gremios y organismos especializados para implementar alertas tempranas y monitoreo sísmico”, indicó.
Por último, se refirió al estado general de la seguridad laboral en el yacimiento. “En 2024 se registraron 30 accidentes, de los cuales solo tres fueron graves. Estamos en contacto con la ART y acompañando a cada trabajador afectado para garantizar su tratamiento y reinserción”, concluyó.






