La primera reunión de acuerdo extraordinario se realizó este lunes en medio de una fuerte tensión entre los antiguos y los nuevos integrantes del máximo tribunal. Hubo pases de factura, pero también se adoptaron decisiones de peso institucional: se designó como nuevo presidente del cuerpo al doctor Gabriel Contreras Agüero, en reemplazo de Reneé Fernández; se modificó la representación ante el Consejo de la Magistratura; se resolvió que los futuros ingresos al Poder Judicial serán mediante concurso y se dispuso revisar los últimos 80 nombramientos realizados en el ámbito judicial.

Fue además el primer encuentro cara a cara entre los vocales luego de que la Corte Suprema, con las firmas de Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, reconociera la vigencia de la ley de ampliación del TSJ. Apenas 24 horas después de ese fallo, el tribunal provincial había emitido un escueto comunicado, difundido a través de una cuenta oficial de Facebook, en el que informaba que acataría la decisión del máximo tribunal federal.
La jornada comenzó temprano en el edificio judicial ubicado en la esquina de avenida Presidente Néstor Kirchner y Chacabuco, en Río Gallegos. Aún de noche, cerca de las 7 de la mañana, llegaron los vocales Sergio Acevedo, Gabriel Contreras Agüero, Lucio de la Vega y José González Nora —todos designados entre septiembre y octubre del año pasado, aunque hasta ahora se les había impedido percibir sus salarios, asumir plenamente sus cargos e ingresar al edificio— junto a Daniel Mariani, el histórico vocal desplazado de la presidencia luego de haber tomado juramento a los nuevos integrantes del cuerpo.
Sobre Mariani pesaba además una orden firmada por Reneé Fernández, mediante la cual se instruía a todo el Poder Judicial a no acatar sus órdenes ni pedidos. Esa disposición se había cumplido estrictamente hasta ahora. Sin embargo, según pudo reconstruir La Nación a partir de distintos testimonios, apenas llegó al edificio Mariani ordenó notificar al resto de los vocales sobre la convocatoria al acuerdo extraordinario. Nadie se opuso y, en cuestión de minutos, todos los integrantes quedaron formalmente notificados.
Minutos antes de las 9 arribaron Reneé Fernández, Fernando Basanta y Alicia de los Ángeles Mercau. Más tarde se informó que Paula Ludueña no asistiría por la enfermedad de un familiar.
El clima interno fue tenso. No se trataba de una reunión entre desconocidos: la mayoría de los vocales compartía antecedentes en la política o en la Justicia provincial. Reneé Fernández, por ejemplo, integró la Secretaría Legal y Técnica de la Gobernación durante la presidencia de Néstor Kirchner y continuó en funciones durante parte de la gestión de Sergio Acevedo, iniciada en diciembre de 2003 y finalizada abruptamente en 2006 tras su renuncia.

Las votaciones no fueron unánimes. En un intento por buscar consensos, se evitó impulsar el regreso de Mariani a la presidencia y se propuso en cambio a Contreras Agüero, fiscal y exjuez de instrucción con más de veinte años de trayectoria judicial. La propuesta obtuvo seis votos positivos y el rechazo de Fernández y Mercau.
Por su parte, Mariani fue designado representante del TSJ ante el estratégico Consejo de la Magistratura, lugar que hasta ahora ocupaba Fernando Basanta, el vocal que atravesó un proceso de juicio político en diciembre y sobre quien podrían reactivarse expedientes pendientes.
“Nos queda un largo trabajo por delante”, expresó uno de los vocales a La Nación. A partir de ahora, el nuevo cuerpo comenzará a revisar cerca de 80 nombramientos recientes, ante la sospecha de que varios ingresos al Poder Judicial se realizaron sin evaluar adecuadamente la idoneidad de los postulantes.
El proceso de reordenamiento institucional no se limitará a la nueva composición del tribunal. Fuentes del Palacio Judicial confirmaron a La Nación que, en sus primeras jornadas de trabajo con la nueva integración, el TSJ ya comenzó a desarticular restricciones y medidas impuestas durante la gestión anterior.
Pasadas las 14, La Nación encontró a tres de los nuevos vocales caminando por la vereda de la avenida Presidente Néstor Kirchner. Sin realizar declaraciones, aceptaron posar para una fotografía: el flamante presidente del TSJ, Gabriel Contreras Agüero, acompañado por Sergio Acevedo y José González Nora. Sonrientes y distendidos, parecían dejar atrás meses de conflicto judicial y político que los obligaron a recurrir a la Corte Suprema para poder asumir efectivamente en sus cargos.
Minutos antes, la cuenta oficial de Facebook del Tribunal Superior de Justicia había difundido la primera imagen de Contreras Agüero en su despacho, anunciándolo formalmente como presidente del cuerpo para el año 2026, la primera fotografía institucional que logra tomarse dentro del Palacio Judicial.
Fuente: LA NACIÓN / Mariela Arias.-






